domingo, 24 de noviembre de 2013

EL POLLITO BORRACHO

ROQUE J ORTEGA MURILLO
Todas las noches antes de acostarse  a  dormir  Marisol intercambiaba historia con su papa .Ella había cumplido  cuatros años, sus ojos grandes y redondos, no solo miran, sino que hablan, parecen que saltan de picardía y alegría. Desde los dos años hablaba fluidamente, lo que la convirtió en la niña sensación de los vecinos, familiares y amigos, le llamaban la lorita.

Pero hoy no quiso subirse en las piernas de su papa para contarle la última historia que se había inventado, tiene una capacidad para crear cuentos, por ello su padre amante de la literatura le estimula a Marisol a desarrollar esa virtud.- Mi amor ven a contarme un cuento dijo su papá.

-¡No papi! Contesto Marisol, estoy brava contigo.
-¿Por qué  mi negra? ¡Que te he hice mi amor¡
-¡Te huele la boca a ron! A mí no me gusta que tome- dijo Marisol.
- Pero eso fue ayer, dijo su papá. ¡Te prometo que voy a dejar de tomar tanto!
-¡Huy papi! ¿De verdad que no te vas emborrachar así de feo?

-Vamos hacer una cosa, te voy a contar la historia de los pollitos que se fueron al estadio a ver el partido de Colombia y Argentina, pero no me voy a sentarme en tus piernas, hueles a maluco.
-¡Unos pollitos! Exclamo su papa, primera vez que escucho que unos pollitos le gusta el fútbol.

-¡Imagínate papá que el día que jugo Colombia con Argentina en el estadio Metropolitano tres pollitos se fueron a ver el partido, ese día se pintaron de amarillo, azul y rojo, fueron los primeros que entraron. Su mamá la gallina Juana andaba por el barrio buscando a sus pollitos, ella pensaba que se los habían comido los gatos del colegio.

-Comenzó el partido ganando Colombia, el gol lo metió Falcao, todo el estadio bailaba, gritaban, saltaban y el pollito Carlos, le dijo a los otros dos- vamos a comprar ron.
- ¡No! Dijo Manuel, vamos a comprar helados.

En el segundo tiempo el Agüero empato el partido, la gente empezó a gritar que metieran a Teo Gutiérrez, el pollito Carlos a escondida de sus hermanos compro una botella de ron y la envaso en una botella de gaseosa y bebía  de  a poquito. Seguía el partido y la selección Argentina jugaba mejor, todo el mundo se comían las uñas, estaban asustados y nerviosos, faltando cinco minutos Leonel Masis le robó un balón a Yepes y metió el gol. El estadio quedo en silencio. Entonces el pollito Carlos agarro la botella y empezó a tomar como loco, bebía sin parar, estaba muy triste porque finalmente perdió la selección.

-Carlos lloraba y lloraba, sus hermanos no lo podían consolarlo. Se emborracho tanto que no podía caminar.
-¿Sabe que le paso al pollito borrachón papa?  pregunto Marisol
-¡Seguro se quedó dormido!
-No estas ni frío. Dijo Marisol. ¡Imagínate papa el pollito Carlos saliendo del estadio se murió.









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miércoles, 6 de noviembre de 2013

EL MAR DE JABÓN


Roque J Ortega Murillo.

Arnaldo acaba de cumplir cinco años, de piel chocolate claro, cabello negro liso y ojos grandes  oscuros, cuenta su mamá que desde que estaba en la barriga bailaba. Es un excelso bailarín, especialmente de champeta, verlo bailar es un espectáculo maravilloso. Vive en un barrio donde en cada esquina hay un pick up,  esos descomunales aparatos de músicas populares que se escuchan  en el Caribe. En ese entorno fiestero ha convertido a Arnaldo en un artista del movimiento y el sabor.

El famoso bailarín mantiene una relación de compinche con su tío Mañe, ambos se adoran incondicionalmente. Mañe le prometió al sobrino llevarlo a conocer el mar como regalo de cumpleaños.

Arnaldo le gustaba conversar con su tío, porque le fascinaba  escuchar las historias que este le contaba de aventuras de piratas, de las sirenas que se enamoraban de los hombres.

Ese mañana de un domingo de diciembre Arnaldo se levantó temprano porque llego el día de conocer al mar, le contó a sus padres que iba a conocer las ballenas, los tiburones, y ver navegar a los barcos. No cabía de la dicha, sus ojos grandes brillaban de felicidad. Cuando sea grande voy hacer capitán de un barco le dijo a  su mamá.

El tío y el sobrino se dirigieron   hacia el mar a una playa que se llama Puerto Velero, recorrido que se realiza en  media hora.
-Tío ¿Cómo es el mar? pregunto Arnaldo
- Mijo, es de color verde, azul y es inmenso, grande, grande.
-¡Es más grande que el cielo¡
-Yo  no sé si es más grande que el cielo. Cuando tú seas capitán sabrá cuál es más grande.
-Tío, y las ballenas lo dejan bañar- tengo miedo que me coma-¡oh, sí me lleva una sirena¡.

No, no mijo, las ballenas juegan con los niños y diciembre como es el mes del  niño Dios, las sirenas traen regalo.
-En serio, quiero regalarle a mi hermanito un avioncito-

Arnaldo no paraba de hablar. Quería llegar al mar cuanto antes- tío ya estamos llegando le pregunto a Mañe.
-Ya casi sobrino, falta poquito, mira esa cantidad de pájaro que se ven detrás del cerro, allí queda Puerto Velero, cuando hay muchos pájaros, los pescadores están contento, es señal que la pesca va ser buena, es como el aviso que hay mucho pescado, comento  Mañe-

Tío, ¿ El pez espada te puede cortar la cabeza?
-Tranquilo sobrino, yo tengo la cabeza muy dura, ellos son unos peces buenos.
-Tío, ¡Yo no quiero quedarme solo en el mar, !Sí te corta la cabeza el pez espada¡, !Quien me va a traer a la casa, si te comen¡ exclamo Arnaldo.

Por fin llegaron al mar, que para el mes de diciembre con la llegada de los vientos alisios las olas son grande, y llegan a la orilla como si fuera espumas de jabón. La orilla se ve blanca.

Arnaldo se bajó corriendo del bus que lo transporto a Puerto Velero, directo al mar, pero antes de llegar a la orilla, detuvo la carrera que llevaba como un bólido. Sé quedo quieto por instante contemplando ese monstruo que rugía. Y exclamo:
-¡Erdaaaaaaaaaaaaa tío¡ Le voy a decir a mi mamá  que no compré más jabón, que se venga a lavar la ropa al mar, aquí hay mucho jabón.





lunes, 21 de octubre de 2013

LE COMPRE TU DIENTE AL RATONCITO PEREZ

ROQUE J ORTEGA MURILLO
Ese día Maritza no quiso levantase como de costumbre, gritando de alegría y conversando con sus dos muñecas de trapos, la negrita de nombre toñita y la rubia, Karina. Una profunda tristeza embargaba su corazón.

En vista que era casi las doce del mediodía y Maritza no salía del encerramiento; su mamá doña Tomasa, decidió a ver qué pasaba con su niña, le era extraño el comportamiento. Al no sentir el estallido de su alborozo la tenía preocupada. Le toco la puerta de la habitación y la llamó  ¿Maritza abre por favor? ¿Qué te paso mi amor?

La niña no le respondía, seguía sumida en un mutismo eterno. Ante el silencio de Maritza, doña Tomasa empezó a desesperarse y comenzó a gritar- ¡Negrita por favor abre la puerta ¡,! me muero por saber qué te pasa¡
Sigilosamente Maritza abrió la puerta y apareció sollozando sin decir una palabra-
-Amor, no me gusta verte así. ¿Cuéntame que paso? Dijo su mama. Ella la encrespo a su mamá, diciéndole.
- ¡Mami porque tienes colgado mi dientecito en tu pecho¡ Yo se lo regale al ratoncito Pérez.
-¡Oh, ya entiendo porque estas así¡ Lo que paso mi amor, fue que el ratoncito Pérez, no tenía queso para alimentar a sus hijos y me vendió el dientecito. Tu hubiera hecho lo mismo.
Ella exclamo ¡Mami¡ ¿ Le compraste el dientecito?- Tu eres muy buena- te quiero mucho mami linda.

Nuevamente Maritza recupero la alegría y empezó a cantar, a bailar como siempre. Sus hermosos ojos negros se iluminaron como luceros. Abrazo fuerte a su madre y le dijo:
-Mami, prométeme que mañana cuando vayas el supermercado, cómprale al ratoncito Pérez  alimentos para la semana. No quiero que sus ratoncitos se mueran de hambre. Me moriría de tristeza si pasa eso.

   


viernes, 18 de octubre de 2013

LLORAS PORQUE PERDISTE INGLES

ROQUE ORTEGA MURILLO
Aquella tarde de abril lluvioso, frío y lúgubre una  mujer hermosa de rangos indígenas, delgada y cabello corto se encontraba sentada en la sala de espera de la consulta de la casa de la fe, lloraba por una pena de amor. De sus ojos brotaban lágrimas a cuanta gota, aunque intentaba disimular el llanto, era imposible detener el diluvio de sus lunas. Escondía su rostro en sus pequeñas manos para evitar ser observada por el grupo de pacientes cuyos turnos estaban atrasados. Pero Juan Nicolás un niño de aproximadamente cinco años  de edad, que se encontraba jugando con sus soldaditos de plomo en ese lugar de sanación,  a primera vista él se dio cuenta del drama que estaba viviendo aquella bella mujer.

Juan Nicolás observaba a la mujer llorar y decidió acercarse para preguntarle que le pasaba-hola ¿Por qué estas llorando? A mi mamá me dijo que si uno llora mucho se pone feo, y tú eres muy linda.  
Ella no se inmuto ante el acercamiento del niño; era como si solo existiera ella y su pena, sorda y ciega. Su llanto en la medida que transcurría el tiempo era más intenso, hasta el punto que el resto de las personas terminaron comentando entre sí, que tendrá esa pobre mujer,- porque no la atiende rápidamente,- pobrecita debe tener un dolor muy fuerte, será un cólico renal o un cólico menstrual,- murmuraba la señora más preocupada por la situación de mujer que lloraba a cántaro.

Pero Juan Nicolás no se daba por vencido y volvió a preguntarle a la triste mujer ¿Por qué lloras, te vas a poner maluca? Seguramente perdiste el examen de inglés. No seas boba, yo te puedo ayudar,-yo sé bastante inglés. ¡Te puedo enseñar¡ dijo Juan. !Yo creo que también perdiste matemática¡. Por más que el inquieto niño insistía en sacarle una palabra, ella seguía sumida en su dolor de amor. No le prestaba atención.
 -Juan Nicolás no se aguantó más  y la tomo de sus manos y le dijo:

Papá en inglés se dice father, mama   mother,  niño child,  perro dog, lápiz pencil. My name is Juan Nicolás,¿ Does your´s name?  Hablar inglés es fácil. Mañana vas a ganar el examen y vas a hacer la chica más linda.

De repente la solloza mujer saco un pañuelo del bolso y empezó a secarse las lágrimas.  Mágicamente su rostro se fue transformando en una diosa angelical, inexplicablemente dejo de llorar. De su sus labios emergió una hermosa sonrisa y tomo a al niño entre sus brazos y le dijo: Me llamo Zaida, ya se me paso la tristeza, tú eres como un doctor. Gracias preciosos, vuelve y pronuncia mama en inglés. Enséñame por favor, con tu ayuda voy a ganar el examen. Ella le estampo un beso en la frente al niño profesor, Juan Nicolás no cabía de la dicha, había conseguido robarle una sonrisa a la desconocida chica. - Le dijo: cierra los ojos, yo también soy mago. De su maletín saco una flor y se la entregó a Zaida…esta flower es para que nunca me olvides y me lleves en tu corazón.

miércoles, 7 de agosto de 2013

LA DUDA MÉDICA

ROQUE ORTEGA MURILLO
Me contó el Doctor Sergio Barrios que una ocasión recibió una llamada de un médico angustiado, Su voz se escuchaba entrecortada, compungido y si esperanza, ante la inapelable sentencia de una junta médica de oncólogos, “lo sentimos no hay nada que hacer, lamentamos comunicarle que no podemos  salvar la vida de su padre. El tumor en el páncreas  empezó hacer metástasis”. Ni siquiera es recomendable aplicar quimioterapia o radioterapia. Solo un milagro puede salvar a su padre. Exclamo -el galeno Pedro Martínez !No puede ser¡ - ¿ Para qué sirve la medicina?  Se cuestionaba.
Ante la nefasta noticia el joven médico no se resignó a tirar la toalla, y sin ser un convencido de las medicinas alternativas, decidió a llamar a Sergio Barrios Barrios, un médico inmunólogo, dedicado a la medicina tradicional china. A este se lo recomendó un vecino del barrio, quien fue tratado por una insuficiencia renal
Le puedo asegurar que ese doctor hace milagros, a mí me evito dializarme-dijo- Orlando Oñate- vecino de la familia Martínez. ¨Pero debo advertirle, Sergio no parece médico, su aspecto es de un poeta del siglo XV, o un ideólogo guerrillero de los años 60, flaco, desgarbado como Gandhi . Pero, es un sipote sanador. Recuerden que la esperanza es lo último que se pierde, enfatizo Orlando.
Previamente el  médico Pedro Martínez concertó una cita con el doctor Sergio Barrios, y como casi siempre sucede, inicialmente el joven médico  actuaba como un investigador privado, hurgando acerca de los estudios y la experiencia en la praxis del afamado terapeuta alternativo.
-¿Es un usted médico de formación?- Preguntaba – Pedro Martínez, mirando a arriba abajo al doctor Sergio.
- Aunque no le parezca, soy inmunólogo, pero no ejerzo esa disciplina- en la Medicina China encontré una visión más integral del hombre y una manera más holística para sanar- Dijo- el Doctor Barrios. 
- Honestamente no creo en las medicinas alternativas, creo que actúan como placebo, un vecino me convenció y por ello estoy aquí. -¿Que puede hacer por mi padre, tiene un tumor en el páncreas y esta desahuciado?, !lo puede curar¡
- Mire usted, en primer lugar no soy Dios. Además yo no trato al cáncer, me enfoco es el ser, trato es al espíritu conformado, enfermo. Le puedo asegurar que la Medicina Tradicional China le puede ayudar a mantener una mejor calidad de vida, sobre todo en su parte anímica, su humor. Y la curación depende de otras fuerzas. Pero mientras tenga un hálito de aliento lo tratamos.
- Él se encuentra muy deprimido, ha perdido mucho peso, los alimentos prácticamente no los tolera- mi padre fue deportista, jugó béisbol y hasta hace un año jugó sóftbol. Lleva seis meses deplorables. Verlo en ese estado me está destrozando mi vida dijo  el médico Pedro Martínez. No lo soporto verlo en esa situación.
Al día siguiente el doctor Sergio le explico al novel médico cómo funcionaba el tratamiento y el presupuesto de la evolución de la recuperación. Inmediatamente se inició el procedimiento terapéutico con acupuntura. El señor Manual Martínez se mostró receptivo y convencido que iba a salir adelante, lo primero que le dijo Sergio, era que iba a poner a funcionar y potenciar los mecanismo de auto sanción, utilizando   el gi gong de la palabra, lo preño de esperanza y de posibilidades, con un convencimiento certero, con su voz gutural le dijo- pronto va usted ponerse el bombacho, coger el bate y la manilla, para jugar nuevamente. Va usted a ganar este partido. Religiosamente  y con devoción el señor Manual asistió a la consulta del doctor Sergio Barrios B.
Al transcurrir quince días de tratamiento el señor Manuel poco a poco empezó a recuperar el apetito  el ánimo volvió a florecer, y no se encontraba deprimido. A los dos meses había recuperado diez kilos de pesos, salió del encerramiento y comenzó ir nuevamente al campo de béisbol  a ver a jugar a los pelaos. La recuperación tenía sorprendido a la familia, incluso al mismo Doctor Sergio, en muy poco tiempo había mejorado notablemente.
El médico Pedro Martínez, desde luego era el más sorprendido, aunque a pesar de la mejoría de su papa se mostraba escéptico, no podría darle crédito como cada  día que pasaba se recuperaba el señor Manuel.
-¿Doctor Sergio esta mejoría es pasajera o cree usted que va salir de esta enfermedad?
- La verdad, que vamos bien, su papa ha recuperado el humor, el apetito, está contento, valiéndose por sí mismo. Mire usted si llevaba seis meses en cama, postrado y sin esperanza no te parece que en dos meses hemos hecho demasiado. Mas allá si se va curar del tumor, eso, no lo sé, a lo mejor sí, la creación vive en permanente milagros.
-¡No me diga!..¿Cree usted en los milagros?- Dijo- el médico Pedro Martínez.
- Por supuesto que sí, por ello soy sanador, los milagros están al orden del día. El joven médico por un momento se quedó pensativo sin tener una respuesta a la premisa del Doctor Sergio-
-¿Doctor Pedro si la recuperación de su papa continúan en alza, usted lo sometería a la quimioterapia?
-Claro que no Doctor Sergio, los mismos oncólogos me recomendaron que no era recomendable realizar la quimio. Lo pongo en sus manos, como hasta ahora enfatizo Pedro.
-A pesar que la recuperación del señor Manuel era evidente: sucedió lo inesperado. El Doctor Sergio me llamó para contarme que el médico Pedro Martínez, consulto a unos colegas en los EE. UU, para someter a su padre a unas secciones de quimioterapia, pues ellos le recomendaron la última quimio de punta, cuya tecnología  era garante de una total cura. Lo triste es que no lo volvieron a traerlo a la consulta, abruptamente le suspendieron el tratamiento. Lo último que supe comento Sergio, por medio del vecino que el señor Martínez volvió a recaer, no volvió al campo de béisbol y que la familia estaba preocupada esperando lo peor.








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sábado, 13 de julio de 2013

LA LUNA DE CHOCOLATE Y AREQUIPE

ROQUE ORTEGA MURILLO

    La profesora Angélica le explicaba la importancia de los sueños al curso del  Kínder Alegría de Aprender. Los sueños hay que alimentarlos así como regamos el huerto para que las hortalizas crezcan, todos los días debemos cultivarlos. Los niños les encantan asistir a las clases con la maestra Angélica, su dulzura y la manera creativa de orientar su enseñanza, mantienen a los chiquillos entusiasmado. Ella todos los días llega disfrazada de cualquier personaje; la risa y la algarabía es el estado permanente en sus clases.
Un gran soñador fue Julio Verne, escritor francés que hace mucho tiempo, se imaginó cómo viajar a la luna y al fondo del mar, hoy, en día, ese sueño es posible, hoy el hombre viaja al espacio y a la luna en unas naves inmensas, y el mar en submarino, explicaba Angélica a los niños.
No debemos permitir que nos roben los sueños, eso nos vuelve niños agresivos-dijo Carlitos.
-         Así es, Carlitos, afirmó la profesora. También tristes y aburridos-
-         A propósito, dijo Angélica: ¡La otra semana es el día de la madre. Debemos festejar ese acontecimiento. Algunos de ustedes han soñado con los regalos para mamá.
-         Sí, dijo Luis- yo le voy a dar una serenata.
-         Yo, le regalaré un celular a mi mamita, agregó Mario.
-         María, gritó- yo le daré un ramo de Flores.
-         Aluna dijo: -yo me disfrazaré de payaso para hacer reír a mi madrecita.
-         Juan,-yo le regalaré un ¡phones.
-         ¿Sebastián tu qué le vas a regalar a tu madre?
-         Yo, soñé en convertirme en pájaro para viajar por todo el mundo.
-         Me iré a la Luna, la bajaré y la convertiría en chocolate, en helado de arequipe, ¡es el regalo para mi madre¡







lunes, 8 de julio de 2013

EL TERAPEUTA DEL VOLANTE

Roque Ortega Murillo
El  conductor del taxi no pudo evitar entrometerse en la conversación de los pasajeros. Se dirigía del sur al norte de la ciudad, disculpe pero uno en esta profesión termina siendo transmisor de servicio, yo me considero un terapeuta del volante.
-Espero no molestarlo, yo sé cómo podría mejorar la situación de su hijo con ese problema del asma. Mi nombre es Camilo Sánchez, llevo diez años conduciendo a este cacharro. Yo también sufrí de esa enfermedad y a dos cuadras donde ustedes se embarcaron hay una consulta popular de Acupuntura. Tengo  seis meses de tratamiento, con un resultado maravilloso, hasta el punto que deje de usar el inhalador.
-Caballero gracias, muy amable por su preocupación. Estoy desesperado con el pelao. Esta semana ha sido crítica con la crisis, no sé qué hacer. Está en manos de la institución médica más importante de la región, mas sin embargo, no veo mejoría. Así que la agradezco su información. No conozco nada de la acupuntura, sé que es de origen chino.  ¿De verdad  funciona?
-Mire yo llevaba 15 años de tortura, es desesperante saber que el aire no entra, uno siente que la vida se le va. Y por pura casualidad transporté a uno de los doctores que atiende en esa consulta. Me vio muy mal, hasta el punto que me ofreció su servicio. Le confieso que llegué con reserva, ¡eche¡- ¡que unas agujitas me iban a sanar esta vaina¡. Además los médicos tienen apariencia raras, son medios extraños, la mayoría tienen barbas y el cabello largo, parecen talibanes. Pero como me sentí tal mal decidí asistir a la consulta. Fue alucinante en la primera sesión, se me quitó la crisis, así que estoy con un tratamiento, la verdad amigo me siento maravillosamente bien. Y esta semana vino a atender un señor al que le llaman el maestro, como que es el duro de las agujitas encantadas. Pues  él tiene    pinta como  de cura, o de cantante de rock; no sé cómo  definirlo pero el hombre es un Maestro. Todos lo tratan con respeto, cariño y admiración, debe aprovechar y llevar el pelao.
-Por lo que le he escuchado al niño la crisis le da cuando está con su abuela, o sea su madre.-
-Así es Camilo, es curioso- imagínate mi madre vive en el norte, con todas la comodidades y como yo me separé de mi esposa, ahora el niño esta con la abuela. Vive como rey, pero más enfermo. En cambio cuando lo llevo a la casa de la novia que tengo ahora, prácticamente no se enferma. Ella tiene dos niños casi de la misma edad de Felipe, se llevan super bien. Paradójicamente no tiene lo mismos cuidados que le brinda mi madre, es más estoy seguro que come hasta sin lavarse las manos. En cambio la abuela le tiene una medidas higiénicas extremas, una dieta rigurosa, pero nada. Se le presenta la crisis.
-Pero cuéntame, ¿El niño juega en casa de su abuela con sus amiguitos?
-Mi mamá no le permite relacionarse con los vecinos, porque ella odia el fútbol, y como los niños se la pasan jugando a la pelota, no quiere que el nieto sea futbolista, esta empecinada que él tiene que aprender a tocar piano.
-A Felipe no le gusta la música- por lo que veo lo están obligando, seguramente a él le gusta es el fútbol. No vibra con el piano.
- Ahora usted me hace caer en cuenta que esta última crisis se le presentó después que mi madre le arrancó los afiches de Mesis y el de Falcao, ellos son sus ídolos.
-Pero ella está interviniendo en el espacio del pelao. Lo está asfixiando. Felipe necesita jugar  lo que le gusta, él se divierte es con el fútbol. Seguramente en casa de su novia juega con los otros niños y los vecinos, allí es feliz. Por ello no se enferma. Me parece a mí con todo respeto que su madre hace mal, con esa actitud de policía que tiene con su hijo.
-Lo he hablado con ella, pero usted no conoce a mi madre es terca como una mula, se empecina que al niño hay que formarlo desde temprana edad como  ella quiere. Dizque para que sea un hombre distinguido, imagínese esta semana contrató a un profesor de inglés para que le dicte clases privada.
Me disculpa nuevamente, pero creo que su mamá es responsable del asma de su hijo-
-¿Cómo así?. El amor que siente por su nieto es inconmensurable. Me cuesta creer eso. Estoy pensando seriamente que nos están echando brujería. A mi madre le tienen envidia en el barrio.
-Debe ser incómodo para usted escuchar lo que le estoy diciendo. Pero usted lo ha dicho, en casa de su novia no se enferma el pelao. Blanco lo es, gallina lo pone.
El pasajero se fue enrojeciendo en la medida que el taxista señalaba a la abuela como responsable de la salud de Felipe, no le gustó la opinión del parlanchín conductor. Situación que trato de calmar su compañero de la carrera. Compadre no lo tome a mal pero  creo que el señor  tiene un poco de razón.
-¡Aja que vaina¡ ahora usted también se va a poner en contra de mi madre.
- Cálmese. No es para tanto. Yo sé que su mamá no lo hace de mala fe, pero hay que tener en cuenta que el niño nada de lo que le están obligando a hacer, le gusta.
-Vea compadre, vamos a bajarnos aquí. Cambiemos de tema.
Los dos pasajeros se bajaron del taxi ante de llegar a su destino. Tranquilo caballero dijo el taxista, no es para tanto. Yo creo que la bruja es la abuela de Felipe.