martes, 29 de julio de 2014

¿QUE ES UNA RAZÓN?

ROQUE ORTEGA M
Hoy amaneció Böel decidido a no ir al jardín escolar. El solo quería jugar con su nuevo caballo.

-¡Mami¡ ¡No me lleves al jardín¡
-Mi gordi hoy es el último día de la semana, la vas a pasar bien, Marcela cumple año hoy  ¡Te vas a perder de la fiesta¡ exclamó su Mamá.

-¡Mami!  Yo quiero hacer una fiesta, pero contigo gritó Böel.
Mi amor otro día hacemos la fiesta, mira que me tengo que irme  a trabajar. Voy a llegar tarde. Apúrate pronto viene la ruta a buscarte.

-¿Uno tiene que ir todos los días al jardín? 
- Yo tengo que ir todos los días a trabajar, tú tienes que ir al jardín.

-¡Dame una razón para no ir a clase¡ dijo su Mamá  
                           
-¡Mami! ¿Qué es una razón? 
-!Un motivo¡¿Tienes algo?
-!Una razón es jugar con los padres¡ Exclamó Böel.
-Apúrate, otro día te explico mejor.
-!Cuando me digas que es una razón¡ !Te doy mi razón¡ para quedarme jugando contigo.  




lunes, 28 de julio de 2014

MI REGALO

ROQUE ORTEGA M
Hoy Marisol se encuentra muy feliz, su hija Sara cumplió cinco años. Trabajo arduamente para poder realizar la fiesta a su hermosa niña. Contrato a unos payasos, adorno la casa como si fuera la casa de Blanca Nieves. Todos sus amiguitos compartieron una tarde inolvidable, recibió una variedad de juguetes que ella nunca se imaginó tener.

Al terminar el festejo Marisol y Sara se fueron a la cama a abrir los regalos.
-¡Linda¡ mira que hermoso oso¡ Tú me habías pedido uno así comento Marisol.

-¡Mami¡ a mí me gusta esta muñeca de trapo. Se parece a mi amiga Rosita.
- ¡Hay¡ Mira qué bonito vestido¡ Te vas a ver como una princesa.
-Mami te tengo que comentar algo, que contar algo que soñé anoche.

Imagínate hubo una vez una gran fiesta en el cumpleaños de una niñita que se llamaba Sarita como yo. Fue la fiesta más bonita. Pero ella se había dormido profundamente, pidiéndole a Dios que le diera el mejor de regalo de cumpleaños.

-Mi amor y cuál  fue el regalo que pidió Sarita.
El mejor regalo Mamita fue que Dios le dijo a la Mama de Sarita, que no fuera a trabajar más nunca. Ella se quedó para siempre con su hijita.


jueves, 5 de diciembre de 2013

PAPA PERDISTE EL AÑO

ROQUE JESÚS ORTEGA MURILLO

Los dos hermanitos se fueron sigilosamente detrás de sus padres para averiguar que hacían en la sala pequeña. Entreabrieron la puerta y calladamente observaron que ambos se sentaron en un cojín con las piernas entrecruzadas. Antes prendieron una vela y colocaron música donde cantaban unos pajaritos. Allí duraron un rato largo, sin decir nada. Después se levantaron y empezaron a bailar, pero despacito.

Durante varias semanas los dos pequeños estuvieron asomados por la puerta viendo lo que hacían sus padres. Siempre se sentaban de la misma manera y terminaban bailando raramente comentaba entre si Mayo y Juan.

-¡Hermanita que será lo que hace papa y mama todos los días!  ¿No están rezando verdad?

-¡No Juanchito! En la iglesia la gente se arrodilla, rezan. Pero es que ellos se quedan en silencio y baila en callados.
-¡Pero debe ser bueno! lo que hace allí todos los días dijo Juan.
-¡Seguramente! Contesto Mayo. ¡Sera otra forma de  rezarle   a Dios!
-¡Huy! Pero si es una forma de rezarle a Dios. Debemos hacer lo mismo hermanita. Yo necesito  ayuda para ganar el año, y me traiga una bicicleta.
-¿Pero debemos preguntarle? ¡Qué tal que ellos nos vea haciendo lo mismo y no le guste dijo Mayo!.
-Mañana yo le preguntó a mi papa, dijo juan. ¡Tú  hablas con mi mama!

Después de la cena del domingo los dos hermanitos le preguntaron a sus padres que era lo que hacían todas las mañanas sentados y bailando con la música de los pajaritos u otra veces música como de agua. Ellos inicialmente los tomaron de sorpresa, el abordamiento de sus hijos, pero rápidamente sonrieron ante la inquietud de  Juan y Mayo.

-El padre empezó explicarle que ellos practicaban disciplinas orientales como la meditación y el arte del qi gong, para mejor la salud. Por supuestos los niños no entendieron. Para ellos les estaban hablando verdaderamente en chino.

-¡Papa! Dijo Mayo, nos puedes hablar más claro.
-¡Hijos lindos! Meditar es quedarse quieto, sin moverse sentado y utilizando la respiración. La respiración es otra forma de alimentarnos, el cielo nos regala el aire, eso también es una comida.
-¡Yo pensaba que estaban rezando! Dijo Juanchito.
-¡Digamos que sí, mis amores! Pero en silencio-dijo la mama. Esos ejercicios nos tranquilizan, nos pone contento. Nos hacen mejores personas.
-¿Y el baila también mama? Pregunto Mayo.
- ¡No es un baile corazón! Es como moverse suave y dibujar con el cuerpo para mantenernos felices y sanos.
-¡Huy! Eso es como bonito dijeron en coro los dos hermanitos.
-Juan pregunto ¿Nosotros podemos aprender? Me sirve para ganar el año. Y para cuando sea grande ser bueno. El mejor hombre del mundo.
-¡Y yo la mujer más bondadosa! Dijo Mayo.

A partir de ese día toda la familia meditaba y realizaban el qi gong. Se respira un ambiente de sosiego.

Pero al transcurrir unas semanas el papa de Mayo y Juancho llegaba por la noche malhumorado, gritando a su esposa. Situación que se tornó peor con el transcurrir de los días. Juanchito el menor de los niños se ponía muy nervioso. Decidió enfrentar a su padre y le dijo:

-¡Oye papa! Tú nos enseñaste que meditar ayuda a estar contento, tranquilo. Pero estas como un tigre. Yo creo que tú perdiste el año. Tienes que meditar todo el día.



jueves, 28 de noviembre de 2013

SE ME FUE LA INFANCIA

ROQUE J ORTEGA MURILLO                             

Diego apenas  llevaba una semana que había cumplido 7 años, extrañamente había cambiado su comportamiento en la casa. Era como sí de un momento a otro, dejo de ser el niño inquieto, preguntón y juguetón con su hermanito.  Llegaba por las tardes del colegio, descansaba un poco, e inmediatamente, juiciososamente realizaba sus tareas. Pero estaba muy callado, situación que llamo la atención de sus padres.
-El señor Alfredo le preguntó a su esposa, María Angélica que le pasa Diego, mi amor. Te ha comentado algo. Hemos praticado poco, tú sabes que él es un buen conversador, pero esta semana esta huraño.

-¡Yo también he visto un cambio esta semana! Comento  María Angélica, se abra degustado con su mejor amiga. Te acuerdas mi amor que lo otro día se puso triste porque ella no lo invito a jugar al parque.

Pasaron dos semanas y Diego continuaba con la misma actitud, muy serio. Sus padres se comunicaron con las directivas del colegio, para averiguar si había sucedió algún altercado con su hijo, pero todo estaba bien. Él seguía  siendo el niño aplicado en las clases, colaborador con sus compañeros y el mejor dibujante del salón. 

Sus padres decidieron llevarlo al circo de los payasos voladores, una compañía de comediantes que andaban de gira por el país. Lo bonito de estos payasos, que no solo realizaban funciones al público, también se dedicaba a alegrar la vida de niños enfermos recluidos en hospitales. Se dedicaban a construir felicidad a través de la magia de la risa. Toda la familia se divirtió con la función, hasta el punto que Diego les dijo a sus padres que le compraran un vestido de payaso.

A pesar que el fin de semana la familia estuvo en el circo, en piscina y el parque de la ciudad encantada, Diego seguía extraño. María Angélica no espero más tiempo para saber que estaba sucediendo con su hijo.

-¡Diego, mi amor! Conversemos un ratico, tienes día que no me cuenta nada en especial, ¡deme un abrazo hijo lindo! comento María Angélica. ¿Por qué estás tan callado y serio últimamente?
-¡Mami, es que no sé cómo decirlo! No te vas a molestar conmigo.
-¡No mi amor! Dime que está pasando corazón. Si tienes una dificultad, estamos tu padre y yo para ayudarte.
-¡Mami! Ya no soy el mismo niño de antes, yo tuve una infancia linda, pero ya deje de ser niño feliz.
- ¿Y eso por qué   mi corazón?
- ¡Imagínate! Los muchachos grandes del colegio que se vienen conmigo en la ruta me corrompieron, por eso  se me fue la niñez. Me han enseñado decir malas palabras. Un pocotón de grosería, me han pervertido.

El hermanito  menor exclamo¡ Mami ! Yo también aprendí en el bus que con la mano cerrada y el dedo grande estirado se dice grosería.
 

domingo, 24 de noviembre de 2013

EL POLLITO BORRACHO

ROQUE J ORTEGA MURILLO
Todas las noches antes de acostarse  a  dormir  Marisol intercambiaba historia con su papa .Ella había cumplido  cuatros años, sus ojos grandes y redondos, no solo miran, sino que hablan, parecen que saltan de picardía y alegría. Desde los dos años hablaba fluidamente, lo que la convirtió en la niña sensación de los vecinos, familiares y amigos, le llamaban la lorita.

Pero hoy no quiso subirse en las piernas de su papa para contarle la última historia que se había inventado, tiene una capacidad para crear cuentos, por ello su padre amante de la literatura le estimula a Marisol a desarrollar esa virtud.- Mi amor ven a contarme un cuento dijo su papá.

-¡No papi! Contesto Marisol, estoy brava contigo.
-¿Por qué  mi negra? ¡Que te he hice mi amor¡
-¡Te huele la boca a ron! A mí no me gusta que tome- dijo Marisol.
- Pero eso fue ayer, dijo su papá. ¡Te prometo que voy a dejar de tomar tanto!
-¡Huy papi! ¿De verdad que no te vas emborrachar así de feo?

-Vamos hacer una cosa, te voy a contar la historia de los pollitos que se fueron al estadio a ver el partido de Colombia y Argentina, pero no me voy a sentarme en tus piernas, hueles a maluco.
-¡Unos pollitos! Exclamo su papa, primera vez que escucho que unos pollitos le gusta el fútbol.

-¡Imagínate papá que el día que jugo Colombia con Argentina en el estadio Metropolitano tres pollitos se fueron a ver el partido, ese día se pintaron de amarillo, azul y rojo, fueron los primeros que entraron. Su mamá la gallina Juana andaba por el barrio buscando a sus pollitos, ella pensaba que se los habían comido los gatos del colegio.

-Comenzó el partido ganando Colombia, el gol lo metió Falcao, todo el estadio bailaba, gritaban, saltaban y el pollito Carlos, le dijo a los otros dos- vamos a comprar ron.
- ¡No! Dijo Manuel, vamos a comprar helados.

En el segundo tiempo el Agüero empato el partido, la gente empezó a gritar que metieran a Teo Gutiérrez, el pollito Carlos a escondida de sus hermanos compro una botella de ron y la envaso en una botella de gaseosa y bebía  de  a poquito. Seguía el partido y la selección Argentina jugaba mejor, todo el mundo se comían las uñas, estaban asustados y nerviosos, faltando cinco minutos Leonel Masis le robó un balón a Yepes y metió el gol. El estadio quedo en silencio. Entonces el pollito Carlos agarro la botella y empezó a tomar como loco, bebía sin parar, estaba muy triste porque finalmente perdió la selección.

-Carlos lloraba y lloraba, sus hermanos no lo podían consolarlo. Se emborracho tanto que no podía caminar.
-¿Sabe que le paso al pollito borrachón papa?  pregunto Marisol
-¡Seguro se quedó dormido!
-No estas ni frío. Dijo Marisol. ¡Imagínate papa el pollito Carlos saliendo del estadio se murió.









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miércoles, 6 de noviembre de 2013

EL MAR DE JABÓN


Roque J Ortega Murillo.

Arnaldo acaba de cumplir cinco años, de piel chocolate claro, cabello negro liso y ojos grandes  oscuros, cuenta su mamá que desde que estaba en la barriga bailaba. Es un excelso bailarín, especialmente de champeta, verlo bailar es un espectáculo maravilloso. Vive en un barrio donde en cada esquina hay un pick up,  esos descomunales aparatos de músicas populares que se escuchan  en el Caribe. En ese entorno fiestero ha convertido a Arnaldo en un artista del movimiento y el sabor.

El famoso bailarín mantiene una relación de compinche con su tío Mañe, ambos se adoran incondicionalmente. Mañe le prometió al sobrino llevarlo a conocer el mar como regalo de cumpleaños.

Arnaldo le gustaba conversar con su tío, porque le fascinaba  escuchar las historias que este le contaba de aventuras de piratas, de las sirenas que se enamoraban de los hombres.

Ese mañana de un domingo de diciembre Arnaldo se levantó temprano porque llego el día de conocer al mar, le contó a sus padres que iba a conocer las ballenas, los tiburones, y ver navegar a los barcos. No cabía de la dicha, sus ojos grandes brillaban de felicidad. Cuando sea grande voy hacer capitán de un barco le dijo a  su mamá.

El tío y el sobrino se dirigieron   hacia el mar a una playa que se llama Puerto Velero, recorrido que se realiza en  media hora.
-Tío ¿Cómo es el mar? pregunto Arnaldo
- Mijo, es de color verde, azul y es inmenso, grande, grande.
-¡Es más grande que el cielo¡
-Yo  no sé si es más grande que el cielo. Cuando tú seas capitán sabrá cuál es más grande.
-Tío, y las ballenas lo dejan bañar- tengo miedo que me coma-¡oh, sí me lleva una sirena¡.

No, no mijo, las ballenas juegan con los niños y diciembre como es el mes del  niño Dios, las sirenas traen regalo.
-En serio, quiero regalarle a mi hermanito un avioncito-

Arnaldo no paraba de hablar. Quería llegar al mar cuanto antes- tío ya estamos llegando le pregunto a Mañe.
-Ya casi sobrino, falta poquito, mira esa cantidad de pájaro que se ven detrás del cerro, allí queda Puerto Velero, cuando hay muchos pájaros, los pescadores están contento, es señal que la pesca va ser buena, es como el aviso que hay mucho pescado, comento  Mañe-

Tío, ¿ El pez espada te puede cortar la cabeza?
-Tranquilo sobrino, yo tengo la cabeza muy dura, ellos son unos peces buenos.
-Tío, ¡Yo no quiero quedarme solo en el mar, !Sí te corta la cabeza el pez espada¡, !Quien me va a traer a la casa, si te comen¡ exclamo Arnaldo.

Por fin llegaron al mar, que para el mes de diciembre con la llegada de los vientos alisios las olas son grande, y llegan a la orilla como si fuera espumas de jabón. La orilla se ve blanca.

Arnaldo se bajó corriendo del bus que lo transporto a Puerto Velero, directo al mar, pero antes de llegar a la orilla, detuvo la carrera que llevaba como un bólido. Sé quedo quieto por instante contemplando ese monstruo que rugía. Y exclamo:
-¡Erdaaaaaaaaaaaaa tío¡ Le voy a decir a mi mamá  que no compré más jabón, que se venga a lavar la ropa al mar, aquí hay mucho jabón.





lunes, 21 de octubre de 2013

LE COMPRE TU DIENTE AL RATONCITO PEREZ

ROQUE J ORTEGA MURILLO
Ese día Maritza no quiso levantase como de costumbre, gritando de alegría y conversando con sus dos muñecas de trapos, la negrita de nombre toñita y la rubia, Karina. Una profunda tristeza embargaba su corazón.

En vista que era casi las doce del mediodía y Maritza no salía del encerramiento; su mamá doña Tomasa, decidió a ver qué pasaba con su niña, le era extraño el comportamiento. Al no sentir el estallido de su alborozo la tenía preocupada. Le toco la puerta de la habitación y la llamó  ¿Maritza abre por favor? ¿Qué te paso mi amor?

La niña no le respondía, seguía sumida en un mutismo eterno. Ante el silencio de Maritza, doña Tomasa empezó a desesperarse y comenzó a gritar- ¡Negrita por favor abre la puerta ¡,! me muero por saber qué te pasa¡
Sigilosamente Maritza abrió la puerta y apareció sollozando sin decir una palabra-
-Amor, no me gusta verte así. ¿Cuéntame que paso? Dijo su mama. Ella la encrespo a su mamá, diciéndole.
- ¡Mami porque tienes colgado mi dientecito en tu pecho¡ Yo se lo regale al ratoncito Pérez.
-¡Oh, ya entiendo porque estas así¡ Lo que paso mi amor, fue que el ratoncito Pérez, no tenía queso para alimentar a sus hijos y me vendió el dientecito. Tu hubiera hecho lo mismo.
Ella exclamo ¡Mami¡ ¿ Le compraste el dientecito?- Tu eres muy buena- te quiero mucho mami linda.

Nuevamente Maritza recupero la alegría y empezó a cantar, a bailar como siempre. Sus hermosos ojos negros se iluminaron como luceros. Abrazo fuerte a su madre y le dijo:
-Mami, prométeme que mañana cuando vayas el supermercado, cómprale al ratoncito Pérez  alimentos para la semana. No quiero que sus ratoncitos se mueran de hambre. Me moriría de tristeza si pasa eso.